L adelicadeza
He recomendadoa la luna que deje de alumbrar,
Y empiece admirar los techos
Este blog nace con el interés de plasmar mis ideas y conocimientos sobre diferentes temas como política, poesía, educación, filosofía, entre otros.
Escuchas el sonido de las tejas,
Los arboles son altos,
Como las nubes,
Y hay personas tan pequeñas como hormigas.
Otras tan grandes como edificios.
Es la impredecible necesidad de aplaudir lo autentico.
He visto que las aves se han esfumado.
Y las noches ha dejado de ser oscuras.
Un lamento.
He reacondicionado mis pensamientos,
Estan planos y fijos,
Se resiseten pese a que fiempre
Hay una fortaleza que no se opone,
Tan solo esta
Que grande son las lluvias que caen bajo.
El sol caliente del verano.
Conocer tu mirada y brillar por el aire azul, callado.
Templado y fuerte.
Somos un ser que se despide,
De los cielos,
Y descubre que hay torbellinos.
Truenos y destellos en inmensa oscuridad.
Oscuridad profunda,
Como un ocaso que no se reconoce.
Los arboles húmedos de un día al llegar,
Y una noche que se ha ido.
Del sol que floreció y las aves que se espantaron.
El retumbar de unas tejas,
Maltrechas, sonámbulas.
Se fueron las hojas del ocaso,
He sabido reconocer que han caído en el cielo.
Porque descubrí que olía a esperanza.
Luego fueron cayendo a pedazos,
Y vi claramente lo verdoso,
Y sin sincero de la realidad.
Mis años, fueron peldaños,
De un sueño uniforme,
Convertido en tierra.