jueves, 5 de febrero de 2026

Morir como la nieve

Veo tu rostro a lo lejos.
Dos ojos inquietos piden ser observados.

Tu cuerpo, quieto,
esbelto y callado,
como la nieve fresca del invierno
o las primeras flores de la primavera.

Labios húmedos y rojos como la frambuesa,
como flores vivas en el campo abierto.

Brillas en medio de la luz,
y tus ojos pálidos
resplandecen en la fría soledad
del cielo despejado.

He reído.
He bailado.
Sé que vivir será bailar con la noche
y morir como la nieve:

quieta, lenta y silenciosa.

 

 

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