Morir como la nieve
Veo tu rostro a lo lejos.
Dos ojos inquietos piden ser observados.Tu cuerpo, quieto,
esbelto y callado,
como la nieve fresca del invierno
o las primeras flores de la primavera.Labios húmedos y rojos como la frambuesa,
como flores vivas en el campo abierto.Brillas en medio de la luz,
y tus ojos pálidos
resplandecen en la fría soledad
del cielo despejado.He reído.
He bailado.
Sé que vivir será bailar con la noche
y morir como la nieve:
quieta, lenta y silenciosa.


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