martes, 31 de marzo de 2026

 Cuando tranquilo y suavemente pegaba la brisa en mi cara.

Redescubria la tranquilidad de un sujeto. 

Como mirando calida y tranquilamente el horizonte. 

De unos ojos que se caen despacio. 

Como queriendo salirsen.

De las orbitras de lo existente y lo irreconocible. 

Porque los pensamientos quietos.

Fueron sino el caliente, 

Y calido, pecho que se pega sobre tu cuerpo. 


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