Huellas de la lucha
He escuchado temblar a los pájaros
al oír la memoria de los ríos.
He escuchado a gentes que,
aun después de caer,
perseveran en la resistencia de sus corazones.
Son los que con valor
no se atreven a olvidar la montaña,
ni la tierra verde que los vio crecer.
Son los que conservan la esperanza
a pesar de haber sucumbido en la desdicha,
quienes con berraquera
no se quedan indiferentes ante la injusticia.
Y como nación,
escuchando la voz de los ancestros,
emerge.
¡Grita!
Porque armas no tenemos,
pero las huellas de lucha
que una vez cayeron
¡gritan!
Que ondeemos la bandera:
el amarillo, el azul y el rojo;
la paz, la libertad y la soberanía.
Que aunque desfallezcamos,
nunca las perderemos.
Porque no serán gobernados nuestros corazones.
Porque el honor de un colombiano
es morir por una historia viva
que nos inunda la sangre.
Son las huellas de la lucha.