La sabanas
Se han terminado de caer,
Y me resguardo a tus pestañas se me pierde.
Lo sé.
La muerte nos espera.
Y también la fría noche y el templado calor que nos inunda.
Voy a bailar y conocer las nubes.
Dónde reposas y te me escabulles.
Este blog nace con el interés de plasmar mis ideas y conocimientos sobre diferentes temas como política, poesía, educación, filosofía, entre otros.
Se han terminado de caer,
Y me resguardo a tus pestañas se me pierde.
Lo sé.
La muerte nos espera.
Y también la fría noche y el templado calor que nos inunda.
Voy a bailar y conocer las nubes.
Dónde reposas y te me escabulles.
Han caido y los edificios oscurecieron la noche.
Sabia que mi pensamiento no sera el mismo.
Pero la muerte permanecera inmutable
Como aquel infernal desierto.
Y son como la luz que se va con el anochecer,
O el triste pensamiento de lo que nunca fue.
De la luz infinita y de los parpadeos eternos.
De los sentimientos que fueron y que no volveran hacer.
Se ha caído con las ventas del ayer.
Las que un día fueron simples recuerdos.
Si el asfalto arenoso del día que nunca llego a ser.
O de la noche solitaria y fría de un amanecer encandilado.
Del otoño gris que un dia fue.
Los animales discretos se han ido.
Las marchistas hojas del ayer han dicho lo que nunca se pudo decir.
Que el ayer es el ahora y el ahora el ayer marchito.
Las casas son un reflejo y un pensamiento del recuerdo.
ha sido cerrado,
Las puertas y ventanas se han abierto durante mucho tiempo.
He sabido que la noche nunca fue lo que siempre quiso ser,
Luz.
Y por eso cerro sus puertas y no dejo entrar al sol.
Sabiendo que en sus entrañas siempre se fusionaría con la luz al acabar el día.
Y por eso el rojo de los anocheceres y atardeceres es el de la noche estrellada.
Todo se fue acabando,
Los sesos de los aficionados quedaron en el asfalto.
Sabia que reír no era la opción.
Pero que tampoco la muerte era la salvación.
Reír no esta mal cuándo la locura nos invade el corazón.
Que es locura?
Si no todo este mundo loco.
Dos bultos de cemento,
Yo he comprado dos arenas y piedras.
Reconocí las piedras mágicas, y supe,
Que las aves se habían esfumado.
Por el olor a cemento y el ruido de las maquinas.
La noche llega pero el día todavía no se ha acabado.
He bajado el cielo para que lo sostengas,
Tus sentimientos cerrados, y el corazon lleno de cicatrices,
Una le atraviesa el medio.
Ya no puedes cerrarlos ojos.
Lo sé.
Pero te he bajado el cielo para que lo sostengas.
Y haz preferido el sol o las estrellas negras.
Las aves dejaran de volar,
Las personas empezaran a llorar,
Y las mentes de cuerpos vagabundos se estallaran.
Lo sé.
Gritar en el vacío el nombre los días y de lo que nunca será.
He redescubierto las miradas,
Se que algunas están perdidas,
Y otras tienen sueños imposibles.
Otras miradas son de amor y pasión.
Las hay aquellas que no tienen odio,
Las hay con mucho odio y resentimiento.
Las miradas dicen mucho y a veces muy poco.