La soledad de la vida.
Me encuentro ante un espejo,
Este blog nace con el interés de plasmar mis ideas y conocimientos sobre diferentes temas como política, poesía, educación, filosofía, entre otros.
Me encuentro ante un espejo,
Y mi corazón deja de palpitar,
Por segundos,
Por minutos y
A veces por horas.
Eres el sol del medio día,
O está lluvia que me arrulla.
A veces eres el amanecer,
De mis ojos.
A veces eres la luz de mis oídos, y olfatos y
Mis piernas.
A veces eres la noche y
La luna estrellada.
A veces eres simplemente
Deseo que las cumbres se caigan,
Estoy en el subterráneo,
Profundo.
Así lo decidí.
Las montañas rocosas me,
Suplicaban su paso.
Las luciérnagas pequeñas,
Muy pequeñas me llevaron a otro paso.
Y así,
Estoy yo en un salón con dos ventanas y dos puertas,
Aunque el suicidio no era opción.
Mis bolsos, y cuadernos los llevaré a mi tumba.
En ella yaceré,
Incluso,
Después de haber muerto.
Mi piel ansiosa,
En la noche fría.
Mi piel caliente con tus manos en las mías.
Me gusta el aire de un cielo azul oscuro,
Me gusta el sol de un cielo despejado.
No me gustan las noches,
Frente al espejo sin tu en mi respaldo.
La sociedad actual es un conglomerado de acciones que van en busca de la felicidad. Las mujeres se cortan para poder lucir a la moda, y verse "lindas", los hombres hacen uso de inyecciones para poder lucir con músculos y "guapos". Los carros perdieron su justa utilidad y ahora son un simple instrumento social: ya sea para ligar o tener una jerarquía de poder.
Hay libros que despiertan amor
Y odio,
Encuentros de pasión
Y lo cura.
Hay libros,
Que son vacíos
Y solos.
Hay libros locos,
Y hay otros muy cuerdos.
Yo prefiero los libros locos,
Cómo los cielos.
Mi cuerpo imperturbable,
Cómo máquina imparable.
Rompe los sesos,
Y mis manos,
Y mis pies,
Pero mi espíritu es imparable.
Me gusta el color de tus ojos,
Muy oscuros y despiertos.
¡Ayyy!
Sociedad,
Cristiandad,
Felicidad.
Muerte.
Mis ojos llorosos,
Mis manos gruesas,
La lluvia anuncia,
Que los oscuros espacios cubrirán la tierra.
Y las montañas verdades convertidas en grises nubes.
Los carros y los charcos chispearan,
Al vagabundo o al
Bien parecido.
Las casas grandes vacías,
Y los cerros y valles mojados,
Inmóviles
Las miradas de ellos se entrecruzan,
Me hubiese gustado el día.
Pero cayó la noche.
Mis venas explotan,
Y mis piernas flaquean.
Los días fueron diferentes,
Y mis sueños también.
Descubrí...
Descubrí,
Que solo es un sueño.
Que solo son días,
Que solo es una vida.
Me gustan tus rizos,
Cuando mis ojos se centren,
Cuando mis canas se desborden.
Cuando mis manos ya no se muevan.
Cuando mi mente se desconecte.
Yo te recordaré,
Y el vacío será un eterno estruendo,
Y las mañanas serán aves,
Y los días serán largos,
Y los días se harán cortos.
La cámara que se quema,
Veo tus ojos,
Cuando las luces se volvieron oscuras,
Mis ojos ciegos, ven lo que
Antes no habían visto.
Tus ojos marrones,
Son los que viven ahí donde nada más existe.
Las manos se van y
Cuando nada ni nadie está,
Tu con tus arrugadas manos,
Siempre están.
Mis grandes cejas se despeinan,
Y mis manos descubiertas te miran.
Las hojas que se desfloraron,
Caídas en tu cuerpo inerte.
Tus grandes fresas y sandías,
Muertas en el cielo grande.
Me gusta la tarde fría,
Y la noche sombría dónde no encuentro la muerte.
Mis sellos y cafés,
Acabados están.
Es la muerte.
Curvas perfectas,
Dientes blancos como el cielo.
¿La perfección o la imperfección?
La línea que me separa es muy grande y
Las imágenes me suprimen.
Ya no éxito y tú tampoco.
Somos el reflejo de otros.
Me gustarán tus pestañas diminutas,
Y tu barriga inmensa,
Los estrías de tu cuerpo, son pétalos perfectos.
Que la pluridad de cuerpos y dientes,
Y de pensamientos y que haceres.
Viva, para no morir viviendo.
Cómo la llama que se extingue,
Tu cuerpo y mente que perdure ardiendo.
Mis días a veces son como una la fotografía,
Aunque, el silencio se apodera,
Y mis noches ya no son mis desdichas.
Los días pasan y cuentan,
Cuando mis ojos iluminados descubren,
Una realidad.
Los múltiples huecos,
Se han llenado.
Y tal vez nunca se llenarán.