Divisiones
Las dos ramas se separaron,
Este blog nace con el interés de plasmar mis ideas y conocimientos sobre diferentes temas como política, poesía, educación, filosofía, entre otros.
Las dos ramas se separaron,
La muerte fria,
Una cancion suena diferentes formas,
En francia es mas alegre,
En rusia un tanto con seriedad.
En Colombia con alegría.
Pero sin duda siempre suena,
Hermoso en nuestro corazon.
Somos como ovejas que no salen de la cerca.
Vivimos de acuerdo a la deidad de nuestras creencias.
Y nos paramos a mirar por encima de la cerca.
Esa oscuridad y humedad poco deseable del bosque,
Produce ensimismarnos en nuestras realidades.
De ahí que mi hermano me grito,
Y yo con la cabeza abajo asentí teniendo una razón aparente.
¿Pero y que es la razón?
Si no mirar unos ojos y una piel,
Con el amor que se desprende de nuestra propia idiosincrasia.
¿Pero y que es la razon?
Si no mirar perplejo una y otra vez el mismo anochecer y
Que se descubre como diferente.
Que es de la razon o la muerte
Ver por encima del cielo azul,
Y visualizar las montañas verdes.
Grandes ciudades de hierro se erigen.
Y la sonrisa del sol,
Ilumina el corazones de todas las gentes.
El canto de las cigarras se escucha y
Se que estoy en mi patria de colores.
El viento de los arboles y el sonido de las aguas.
Y la quietud de la calle y
La soledad de los sujetos.
La vista de una carniceria,
Un nuevo comienzo,
Abrir los ojos y no recordar.
Los arboles y las montañas de un color intenso.
Me aturde la luz del sol,
Y mi cuerpo adolorido del ejercicio?
Espero.
Pero los días fueron,
Y pesaron como un árbol inmenso.
Mi cuerpo adolorido,
Lo físico no tiene importancia,
Cunado lo espiritual es como el hierro.
Los ríos fríos, y los mares calientes.
Y yo despierto en mi propio sueño.
Es tan corto como el ocaso,
Y tan largo como el mar.
Somos conscientes de nuestra finitud,
Somos conscientes de arboles que son inmensos.
Y jardines que son tan pequeños como un alfiler.
Somos el mundo de muchas hormigas.
Y tan pequeños ante montañas o nubes.
Somos grandes y pequeños.
Somos odiosos y amorosos.
Somos paz pero también guerra.
Somos humanos y no dioses.
Somos lluvia y naturaleza.
Somos de Dios y del universo.
Cunado las noches se oscurecieron y
Los días se pusieron un telón de viento,
El abrigo y la calidez de un nuevo amanecer.
Ser parte de la naturaleza,
Y de las ciudades y las calles.
Yo he sido un caminante entre los arboles,
Y las montañas y los bosques y las cascadas.
He descubierto la luminosidad y la oscuridad,
De cada uno de estos lugares.
Somos un destello.
Somos una oscuridad bella.
Somos una humedad.
Somos los cielos amplios.
Y somos las tormentas y huracanes y tornados.
Las nubes cubrieron el horizonte,
Y el frio se hizo presente.
Se me congelaron las manos,
Pero mi cuerpo estaba caliente.
Pude ver las estrellas al alcance de mi mano,
Los frailejones estuvieron a mi lado y no en la pantalla.
Y las aguas calientes me refrescaron mi memoria.
Que bella naturaleza,
Mis piernas pueden hundirse en el blando lodo,
Y respirar mis narices aire fresco,
Y el amanecer rojo,
Anuncia el renacer de una vida.
Sueño que sea el renacer,
De nuestros corazones.
Las hojas que se han marchitado,
Las bases de grandes edificios,
Se construyeron a partir de bloques,
Así pude ver un sueño hecho realidad.
Los arboles una vez fueron raíces y
Crecieron muy alto.
Así deseo yo crecer,
Como un gran pino que se alza hasta el cielo.
Ver allí a las palomas,
Y los grandes edificios que inmóviles,
Se imponen como lo mas alto de la naturaleza.
Los sueños son así, vuelan y espero,
Tu también empieces a volar.
Mis banderas de amarillo, azul y rojo.
Ondean en lo alto de torres y en las casas,
Con orgullo "Dicen Colombia"
Los pitos de la motos,
Y el olor a fuerza se hace sentir.
Somos un país que se une.
Me gustaría que el rojo oscuro,
De las manchas de la historia,
Desapareciera.
Y solo quedara esa imagen de hermanos,
Por una sola causa.
La libertad del pueblo Colombiano.
La riqueza de sus montes,
Y los ferrocarriles,
Y los tranvías
Y los rascacielos.
Que miráramos al cielo y quisiéramos llegar a el.
Que al despertar los gritos sean de ¡COlOMBIA! ¡COLOMBIA!
Y no quejidos de un lamento,
Y de una decepción,
O de una muerte.
Quisiera que aprendiéramos de las aves,
Y emprendiéramos el vuelo.
¡JUNTOS!
Estan vivos
Y los brazos se mueven,
Y las piernas salieron por su cuenta.
Los peluches,
Que lindos.
Que lindos.
O feos,
Son un recuerdo,
O un lamento.
Una declaratoria,
Una disculpa.
Son los ojos de unas lagrimas,
O el abrazo de un enamorado.
Hay días que están nublados,
Y al fondo, al fondo esta la luz.
No te rindas.
Los días dejaran de empaparse,
Y saldrán a tomar el sol.
Los arboles frondosos cubrirán tus,
Tristezas.
Y los miedos, serán olvidados en un momento.
Las tormentas son pasajeras y
Pero el cielo es eterno.
Un dia te tomo una foto,
El otro dia te olvido.
Perdón las mañanas han sido cosa del pasado.
Las puertas y los candados los bote a la basura.
Sé que el polvo se podrá limpiar solo,
Y que mis ojos olvidaran tu pasado.
Que la luna brillara luz,
Y el sol empezara a hacer claro.
Los lagos y las cascadas caerán,
Y yo seguiré un camino de ocobos o de espinas.
Las naves de diques me dijeron que eras tu.
Un derruido hombre.
¡Fuiste tu!
El que daño unos dias soleados y
Marco el inicio de una temporadas de invierno.
He sabido que tu corazón cálido,
Fue realmente la luna oscura.
Y mis ojos empezaron a botar gotas.
Allí supe que las aves no volaban,
Y los leones no cantaban.
Que mis ojos no podrían ser siempre tuyos,
Ni los tuyos siempre míos.
Que tener frio es ensordecedor,
Pero es mejor que un calor del hielo.
He descubierto, que mirar una cosa dos veces no es lo mismo,
Hay tiempos, que son el caer de una gota.
Hay tiempos, que son el viaje de la tortuga.
Hay tiempos, que se vuelven eternos por su fugacidad.
Hay tiempos, que son como el recuerdo de una cometa y su calor.
Hay tiempos, que son como mirar el reloj y mirar el reloj.
Hay tiempos que se pierden con el reflejo de una mirada.
Hay tiempos que deseo nunca terminen.
Hay tiempos que deseo que nunca hayan pasado.
Hay tiempos que son buenos y malos.
Pero vivo ahora, por que los tiempos que son ya pasaron.
Siento un olor,
Que me recuerda a puentes.
Las noches cuando fui cayendo,
De un bar a otro,
Con fantasma de un día que nunca fue.
Las noches se mancharon,
Y los días fueron el testigo de ello.
Caminar en un sendero que no lleva a la gloria.
El mismo infierno en llamas.
Eso es el miedo.
Hay cosas peores,
Como ver un cielo rojo,
O que el agua deje de fluir.
Y nos estanquemos,
Como en un amplio lago.
Las mujeres son como las flores
Un amplio océano,
Que canten los pajaros,
El olor a caca del pasto,
Y de las matas el olor a muerte.
Las llaves que abren un corazon,
Y cierran otro.
Los vientos de aborrasca,
Y los arboles que vuelan,
Llevando cuerpos y zapatos.
Y a un color a verde,
A campo,
A familia.
Huele a sangre en la tierra,
Y huele a sudor de días,
Y de botas mojadas por el barro,
Y de pies con hongos,
Y de manos de una flor que se arrastra por la borrasca.
De un dia e historia que no parece el fin.
Huele a tierra
Las aves que pasan por encima de los tejados,
Los arboles estáticos y las calles corrientes.
Un olor a sol, a destierro.
Lleva en las botas y en su camisa,
Empapada de sudor
Y mojada por recuerdos.
Los días son de aire,
Y las noches de fuego.
Estoy cantando a la patria,
Los días de primaveras,
Voy caminando por calles,
El gentío es incontrolable,
Gente con sus caras de dolor, alegría
De miedo e impaciencia.
La sal azucarada del día.
Se me acerca una señora con su cara de rifle,
Revelando intenciones palpantes.
El sol del dia cae en mis mejillas
Y le sonrió.
Una bala que toca almas.
La voz de mi mamá,
De mi vecino,
Solo se me hace lejana,
Y no la alcanzo,
Es como lejano murmuro.
No entiendo por que,
El de la tienda las palabras,
Le salen con un sabor amargo.
Mis pensamientos claros oscuros,
Cambian,
Se ponen en duda.
Ante la seguridad de una fe,
Como a un piso con fondo.
Espero mis pensamientos,
No existan,
Simplemente coexistan en un campo.
Como el paraíso.
Los arboles se balancean de un lado a otro,
El rio oscuro va de noche,
Con una creciente y marcha como el toro,
Arrasando todo a su paso.
El viento cubre de un rojo,
Y las aves dan aviso de un olor a humanos.
La furia del rio.
La fría ardiente agua no olvida de oscuras noches,
Y alegres días.
El cielo huele a estiércol,