viernes, 29 de septiembre de 2023

No puedo

Me reboza la soledad,
Parezco hundido en la desdicha de vivir.
Me duele reír cubierto por el horizonte de la nada.
¡Ay, Dios!
Las tardes,
Los días lluviosos:
Hazlos eternos.
¡Quiero ver las grandes olas!,
Quiero reír bajo el inmenso sol,
Quiero cantar bajo hamacas y árboles gigantes.
!Ay Dios!
Las casas arden,
Y yo me he quemado.
Estoy chamuscado,
Reír y llorar,
Sinónimos de esta desdicha.

miércoles, 27 de septiembre de 2023

Mi amor

Un golpe a la pared,
Una marea que nunca regresa.
Mis manos en el estanque, 
Exhaustas.
Mis blancos dientes negros,
Mis piernas negras dañadas,
Mis grandes verrugas expuestas.
¿Que es el día y la noche?
Cuando te veo y mi zozobra no acaba. 
¡Ay Dios!
¿Que es vivir bajo el dolor que no acaba?
Si, eres un golpear y volver a golpear.
Si, eres el ocaso que no se va. 
Si, eres mi amor. 
Es extraño,
Inconforme,
Conforme,
Odioso.
Pero te amo. 
¡Locura, sí!
Estoy en el fuego de tu pecho. 

jueves, 21 de septiembre de 2023

La muerte

La corrosión ataca, 

O debilita.

Y ya no soy nada ni nadie.

Simplemente estoy...

En un inmenso valle, con arboles, vacas y personas.

La vida te doblega o te vuelve mas fuerte.

Sus grandes cauces,

Te desbordan,

O se vuelven más anchos y fuertes.

La vida es un barco que requiere de tal vez un horizonte.


Felicidad

Felicidad, pobreza y Colombia.

 

Colombia el país más feliz del mundo, cuánta mentira en una frase. Los medios de comunicación colombianos se vanaglorian diciendo que somos catalogados como las personas más felices y ya de lo mucho que lo repiten causa temor que la gente se lo crea. Según el diario el tiempo (2023, S.p), "El Study on Women: lights and shadow" asegura que las mujeres de América latina son las más felices del mundo y entre los países entrevistados Chile, Peru, Paraguay, Bolivia y Colombia. Las colombianas son las más felices, lo que causa es risa <<Somos un país con uno de los mayores índices de violencia>>, y amargura porque el desempleo, la desigualdad social, y la violencia de género en Colombia son una de las mayores problemáticas. En palabras del blog SJR:

 

Los datos estadísticos del DANE para el año 2021 la pobreza monetaria se sitúa alrededor de un 39% de la población, y la pobreza monetaria extrema en alrededor del 12%. Esto se traslada en que un porcentaje muy alto de la población del país, debido a su situación económica, ve limitado su acceso a la educación y a la salud, a condiciones dignas de bienestar y vivienda, y en última instancia a un trabajo digno.” (2022, S.p)

 

Además, en este mismo artículo menciona la desigualdad racial y de género, que no permite el ingreso al trabajo de manera justa a estás minorías. Lo que de cierta forma choca contra afirmaciones de que somos el país más feliz del mundo <<Más infeliz será>>. Lo que en últimas repercute en la necesidad imperiosa de los colombianos de un mejor empleo, de agua y salud accesibles a todos. Del mismo modo, es cierto que somos festivos, sin embargo, también es cierto que la felicidad NO constituye sinónimo de gozo y placer. Podemos gozar al instante, pero la incertidumbre y el dolor no desaparecen. Así que los medios de comunicación nacionales e internacionales no deberían crear un imaginario incorrecto de la realidad: En Colombia hay pobreza, hambre, desempleo e infelicidad y esto es una verdad inalterable.

 

Por lo que en mi cabeza se pasa la idea: ¿Cuándo llegara ese día en que los colombianos tengamos ese título de verdad, y que la tinta y realidad sea coherente?, sueño con trenes, industrias, generación de nuestros propios bienes y alimentos: un país autosostenible y por qué no amigable con el ambiente. Deseo con fervor que está realidad la podré ver cuando la política tradicional desaparezca y la sociedad no sucumba ante sus deseos individuales, mientras que esto no suceda estamos condenados a la miseria. 


miércoles, 20 de septiembre de 2023

La felicidad

 Que chorreados están mis labios,

Mis maquillaje cae a chorros.

¡Oh!

Empezó a llover,

También por mi mejillas caen lágrimas.

¿O agua?

¡Que triste!

Que triste el sonido de la caída de un vidrio.

De un auto estrellarse.

Y llora,

¡Y llora!

Ya los paisajes son otros.

Ya la gente es otra.

martes, 19 de septiembre de 2023

¿Que es vivir?

La vida te pone fuego,
Y tú te derrites y te fundes en ella.
Los animales salvajes abundan,
Vi tu cara allí:
Estabas atolondrado buscando pelea. 
Pero la vida te fundió y ya eres parte de ella.
Y te desborda...
La vida desborda y capa y arrebata. 

La vida es incierto destino.
La vida es el mañana que nunca vendrá,
La vida es una mirada furiosa,
Unos sacos vacíos y unas manos inertes.
La vida es la infelicidad de la decepción,
La vida es coger tus dos puños y hacer valer sus nudillos.

sábado, 16 de septiembre de 2023

Agotamiento

 Mis piernas,

Oh flojas o pesadas,

Siento las fibras hervir,

Es un sentimiento desgarrador pero gratificante.

Es el sentimiento que puede con todo.

Mi piernas,

Que esbeltas, 

Que fuertes,

Han sido mochadas,

Ya no corren igual,

Ya no bailan igual, 

Caminan deambulantes.

Caminan sin rumbo.

Ya no son mis piernas.

¿Es bueno o malo el consumismo?

La gente disfruta comprando, incluso yo, comprar cosas es adictivo, placentero; tener ropa nueva, nevera nueva, causa felicidad o bueno, aparentemente. Desde siempre ha existido el consumismo, en la edad media en las grandes plazas con sus mercaderes ofreciendo joyas preciosas, sin embargo, nunca ha sido más evidente y atractivo como ahora. 

En la actualidad, hay áreas especializadas que se dedican a generar estrategias para que la gente compre más, las publicidades más tecnificadas y al alcance de todos. Diariamente nos invitan a comprar, a dejar todo el sueldo, todo el dinero en cosas que a veces son triviales. Lo que se convierte en muchos la perdición, porque terminan endeudados, y sin recursos para su subsistencia. 

El iPhone es un icono de lo que el consumismo representa, un ideal, un deseo, una razón para comprar. La cual va más allá de lo ordinario, la gente compra un iPhone es por estatus, todo el que tiene un iPhone se considera adinerado y se le trata de manera especial. Esa manzanita, es lujo, calidad y jerarquía social. Tu ves a un chica con iPhone y más si es de los últimos y ya te puedes desnudar. O bueno no tan así pero sí, hoy en día la sociedad inventa excusas para comprar elementos innecesarios pero que se vuelven necesarios dentro de la misma sociedad. 

Una moto o un carro lujos son innecesarios, ropa de marca, gafas de marca, son innecesarios. Andar con mucho maquillaje o cortes cortos es innecesario, todo es parte de una cultura y sociedad que es coersiva. Por eso a veces somos copias, y no hacemos la diferencia. Yo a mis estudiantes les dije una vez que teníamos que ser auténticos y resistir, pero es complicado a nadie le gusta ser rechazado.

Por último, el consumismo ha traído tanto bien como mal. Más facilidad de alimento, de agua potable, de comodidad, no obstante, también a posibilitado la aparición de diferentes problemas, como el ciberbullying, ciberacoso, anorexia, etc.

Asimismo, el consumismo permite la creación de diferentes empleos por lo que la vida en sociedad se multiplica, sin la necesidad de subsistir en el bosque. No obstante, los sujetos al vivir en sociedad se vuelven esclavos del sistema y del proceso de trabaje y consuma. Lo que en últimas termina siendo muy contraproducente para el ser humano, ¡que ganas de volver a la época de las cavernas!

De igual modo, vivir bajo la influencia del consumismo se convierte en un agotamiento que no permite el descanso mental ni físico, estamos agotados ya sea por lo abrumador que significa el tumulto de servicios, de ventas, y de entretenimiento. Pensar en ciertas ocasiones no es una opción.

viernes, 15 de septiembre de 2023

La maldad

 Me inunda,

Si me inunda.

No puedo negarlo,

Mirar bajo la piel de la maldad, 

Sentir los callos pesados y mis piernas flacas.

Me inunda,

Sentir el estómago retorcer y mis manos caer.

Es dulce calor, que me quema.

Pero ¡Ay! Que éxtasis 

La locura no deja,

La locura no me deja amar la maldad.

A ella, 

A ella que me flaquea, que me mira.

A ella que no es ingrata.

A ella...

La muerte


¿Que tan bueno será vivir cuando deseamos la muerte? Acaso no es morir el descanso final. ¿En ocasiones no has deseado nunca jamás despertar? Cómo puede la vida ser tan mala como para desear caer desde un puente o quitarse la vida. 

En mi ciudad los suicidios son como el pan que se hace cada día. Hay un puente que se llama el puente de la variante, cuando estaba pequeño se tiró de allí la mamá de un amigo. Recuerdo perfectamente ese día, y también recuerdo que mi amigo no volvió a ser el mismo. Muy silencioso esos días, todo oscuro y casi lloviendo. 

Lo que resulta interesante es como a veces el suicidio ocurre de manera indeterminado, no existe un modo operando,  los que se quieren suicidar lo hacen en su casa, en el trabajo o en la calle, etc. Uno de mis estudiantes en las prácticas se suicidó con una toalla y lo encontraron en el patio colgado. Fue su hermana, quien lo encontró. Nunca imaginé que pudiera pasar tal situación y que este niño dejara de existir. 

La vida es impredecible, no sé si sabe la situación de cada persona ni sus pensamientos y problemas. Somos como tortugas que no dejamos ver nuestros sentimientos y pensamientos. Hay es cuando se dice, que se debe ser amables no se sabe por lo que está pasando la otra persona. No obstante, la sociedad en su agitación se vuelve indiferente, como seres humanos nos dejamos manipular y terminamos siendo como los demás. Es difícil hacer la diferencia, por lo menos siempre, porque te van a ver cómo raro o tonto. ¿Imaginate yo ser siempre amable y sonriente con todo el mundo? Una de dos, si es un hombre mayor dirá, que soy gay, retrasado, o blandengue. Por lo que, es muy complicado luchar contra la corriente.

Si, la sociedad a veces es tan puerca que la poco bondad que queda se convierte en resentimiento. Cómo dicen uno nace bueno y la sociedad lo corrompe. Es verdad, a medida que vas creciendo y vas socializando, la sociedad te absorbe y empiezas a ser otra persona. Demasiado triste, porque caes en el juego de la vida y la vida en sí, en ocasiones es un infierno. Sí, puedo ser optimista y lograr ver la realidad de una manera diferente pero tarde que temprano vivir es absolutamente agotador. Claro que, incluso eso, podemos desafiar, porque como podemos hacer cosas terribles, también podemos hacer grandes hazañas: la mente tiene el poder de hacer lo imposible posible. 

Sí, soy la resistencia. No la Ernesto Sábato, soy la resistencia a la vida misma. Quiero nunca cansarme de nadar contra corriente. Se que puedo lograrlo, voy a fallar aunque en algún momento lo lograré. 

Por último, espero que cada persona que quiere dormir eternamente y no despertar del sueño, porque está cansado de vivir, le digo que lo intente una vez más. La sociedad no la podemos cambiar pero sí podemos hacer la diferencia y resistir, no estás solo, yo estoy contigo.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Sin título

La vida de los días,
Obliga mis días a caer.
La vida de los días,
Me obliga a creer,
A reír, 
A cantar,
A sonreír.

La vida de los días, 
Es el azúcar y los aditivos,
Es el dolor y el amor,
La vida de los días,
Son los sueños y las metas,
Pasadas de vencimiento,
En vueltos en papel y botados a la basura.

La vida de los días, 
Es tu amor a mi lado,
Yo a tu lado,
Y el mundo allí,
Solo allí derrumbándose.


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La política

Sociedad, cultura y libertad 

En épocas electorales todos son amigos de todos, los desaparecidos aparecen. La vida se decide entre hacer parte del problema o ser un excluido social. Hay que tener valor para hacer lo correcto y no dejarse llevar por la corriente de la sociedad y la supervivencia. Puedo hacer política, conseguir un padrino político y que me den un puesto en una plaza docente. Ahora bien, la soledad y los empleos mediocres me esperan. 

Me gustaría que todos por alguna vez en su vida, dejarán de pensar en su bien propio y se concentrarán en el bien colectivo. Pero hay que tener valor para hacer lo correcto, la sociedad siempre es coersiva, y los idealismos se estrellan contra la realidad. 

Acá en Colombia, las maquinarias politicas dominan el electorado, la conciencia se vende, y la esperanza se pierde. Cada sujeto es destruido, ultrajado, violado, de la peor forma, desde la perdida de su identidad. En la antigua Grecia los ciudadanos eran los únicos que podían votar, los esclavos por el contrario estaban negados a esta privilegio. En la actualidad casi todo el mundo puede votar, sin embargo, no están votando realmente, simplemente lo hacen porque otros le dicen que lo haga. Tristemente, en la actualidad tenemos las peores cadenas, las cuales son las de nuestro espíritu. Estamos inertes en un mundo que nos invade y gobierna. Vivimos la vida de otros.

El poder, la sociedad y la cultura, entorpece obliga, persuade cuerpos y los transgrede convirtiendo la humanidad en una cosa. Así esa cosa es el modelo que se ha propuesto como verdad. Por lo que me pregunto diariamente si estoy viviendo la vida que quiero o básicamente soy un hijo de mi tiempo y no me puedo desprender de tales ataduras. Por tanto, la invitación es ha reflexionar sobre nuestro rol en la vida y la posibilidad de hacer pequeñas acciones que puedan causar una revolución. Aunque lastimosamente, no creo que se logre haciéndolo solo yo, por lo que moriré silenciosamente sin que nada ni nadie sepa de mis luchas. 


martes, 12 de septiembre de 2023

La intranquilidad

 Miro mis espejos y veo muchas cosas,

Mis piernas ven también cosas y sienten cosas,

Mi nariz huele a mierda, a ricas aromas.

Mis oídos escuchan todo, hasta que mueren.

De tanto que escucho ya no escucho a nada. 

Mi madre no la escucho,

Es un silencio.

Ni a mi mismo me escucho. 

Estoy sordo. 

¡Que viva el caos! 

¡Ay que viva la vida!

Son tantos los ruidos,

Son tantos los lamentos, los gritos.

Son tantos los bullicios, los pitos, 

Que grito y no escucho. 

Estoy sordo. 

Que en la muerte no sea la excepción.




La fealdad de la ciudad

La naturaleza que adorna el paisaje de la ciudad, es la más espléndida belleza que existe. Hasta el punto que las ciudades y las casas se oscurecen bajo su manto. Por ello, me cuestiono: ¿Hasta que punto la fealdad de las cosas a destruido la belleza del ambiente? 
Carros, edificios, montañas rusas, busetas, aviones, etc. Estamos inundados de una artificialidad hasta el punto que vivimos bajo el estrés de la irrealidad. Que bonito es estar bajo un árbol, y sentir la brisa en tu cara; que bonito es disfrutar de la tranquilidad que brinda la naturaleza. 

Mis oídos retumban, hay demonios que rugen, y su estruendo causa gran terror en mis oídos. ¡Progreso o atraso! No sé que será. Las ciudades  cada vez se vuelven más agobiantes, sofocantes, y enfermizas. El afán y la estética capitalista pintan sus cauces, ya no hay salvación, ya no hay lugar a donde ir. Me duelen los oídos y el ruido me retumba hasta sacar sangre. No obstante, me gusta sentir el calor que producen los sonidos, es adictivo, es inevitable. ¿Que sería de mi arrojado al mundo de manera tan absolutamente sola? La religiosidad ya no funciona, más sin embargo, embriagarme en las distracciones de la ciudad si. Me quema, pero me ocupa. Ya no tengo nada que pensar, ya no soy nada ni nadie. 

¡Ay! Pummmmm
Pakatum. Piiii, sonidos infernales, no me dejan dormir, ahora ando despierto, ya ni mis oídos pueden dormir. Piiiii, que dolor, vaciedad, que extrañeza, que sonido más raro, no puede ser obra si no del díablo. ¿Y mi paz y mi tranquilidad?, uff, ¡piii! Gritos. 

Que de un final, que nunca va a terminar. Hay cosas inevitables, necesarias, pero que traen sufrimiento, desesperación. Que innatural se ha vuelto la vida, vivimos imaginariamente sueños, y en casas y edificios imaginarios. El ser humano ha creado su propio infierno.

viernes, 8 de septiembre de 2023

La inconformidad

¡Ay, ay! ¿Que es vivir? 

La vida es una ruleta, dónde a veces estamos bien y creemos que estamos mal; deseamos otras cosas y resulta que luego cuando ya tenemos esas otras cosas, nos sentimos mal. Somos infelices de por vida. Nos gusta una mujer y luego ya no nos deja de gustar, y deseamos a otra; cuando ya tenemos a la otra sentimos que la que dejamos era todo cuánto queríamos.

Así  sucesivamente, la vida se convierte un martirio, incluso para los ricos. Porque estos tienen asegurada su supervivencia, pero siempre surgen problemas, dudas, inconformidades que les hace la vida igual de quejumbrosa a los pobres. O tal vez un poco menos, tampoco hay que hacer de la pobreza algo bueno. Sin embargo, si no es la comida, sucede otra problemática, los seres humanos somos por antonomasia imperfectos. Por lo tanto, somos inconformes e insatisfechos, vamos siempre por lo que no tenemos. Esto no sé si es por la naturaleza que tenemos los seres humanos dónde la saciedad de comida, nos produce placer por un tiempo y luego decae. 

La vida es un completo balbuceo, dónde el caer y levantarse es normal, estar triste, alegre, deprimido, es normal. Lo no normal consiste en no tener estás premisas, y creer que todo cuánto vivimos es perfecto. La religión creo que ha luchado por justificar ese tipo de acciones, yo diría deshumanas. Acciones innaturales que se asemejan fantasiosas, el perdón, la misericordia, la paz, la felicidad y la tranquilidad, son todas concepciones que provienen de la religión. Nos obligan a una lucha perpetua en contra de nuestra naturaleza. No obstante, no quita el  continuo desaire, desasosiego, incertidumbre, que por un lado lo vas a tener ya sea siguiendo estos preceptos o actuando bajo el libre albedrío de la naturaleza.

En ocasiones llegó a pensar que nada de lo que hagamos tiene solución. Somos un caos viviente. En ciertos ocasiones la tierra me parece más un infierno que ese que llaman el infierno.

Por otro lado, el anhelado éxito, es la ilusión de la posmodernidad y el capitalismo, no hay éxito, el éxito es la lucha de la inconformidad y del engaño de una vida irreal. La cultura y la sociedad ha vendido, y nos ha hecho esclavos una vez más. Hoy más que nunca existe la esclavitud.

Por último, vivir o no vivir es el sueño de la vida. Tal vez la vida no tiene sentido, nos inventamos uno, y con eso vivimos; y morimos pensando que puedo haber sido hubiera actuado de otra forma. Perdón mi negativismo, pero la vida, es la sociedad del inconformismo y el gusto, las metas y la perdición. En conclusión nada. 


Gracias mi querido lector.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Sombilandía

Una reflexión a la contemporaneidad

Con tan solo hechar un vistazo a nuestro alrededor, observamos lo que muchos denominan sombies. Estan por todo lado, en los bares, en los apartamentos y calles, caminan con traje y en uniforme, o simulan caminar. Tan absortos en sus pensamientos, sentimientos, proyectos, y trabajos, somos los humanos, que como máquinas nos asemejamos predecibles y estáticos.
Los sombies personas que convertidas en un ser que sin un rumbo camina o fin solo con la intención de comer, tal cual como humanos luchamos por sobrevivir y por el alimento que nos permite diariamente resistir al doloroso destino de la muerte. Que destino más cruel y del infierno que vivir bajo el yugo del hambre. Ese no es otro que la mayor esclavitud y las más grandes cadenas que puedan existir. 

Diariamente salimos a caminar y sin un rumbo aparente nos encontramos con la necesidad imperiosa de trabajar para poder sobrevivir. Como algunos creen la esclavitud nunca desapareció simplemente cambió de paradigma.
Ahora la esclavitud da felicidad y produce diferentes placeres. Ya el sufrimiento esta tapado por el paliativo del entretenimiento, de las compras o de la aparente felicidad. 

No obstante, ¿que podemos considerar como verdadera felicidad?
 
¿Son muchas cosas entre bailar y cantar? ¿O comer y pasar tiempo con tu familia? Que bonito se ha vuelto estar atados, ultrajados y explotados, teniendo en la imagen tales recompensas que son irrefutables; pero que sin embargo, fácilmente pueden ser herramientas del poder para manipular a la población. Tan oculto, que dolor más rico que no puedo ver ante el ninguna amenaza.


Gracias querido lector por leerme, y no olvides que hay que vivir para ser alguien en la vida. Y trabajar para poder tener nuestras cosas. 

martes, 5 de septiembre de 2023

Poema a mi amor

 Poema a mi amor


Tus ojos miel me vuelcan y

Mi mundo se posa al revés.

Ahora todo es más bonito.

Me gustan tus manos, tu piel,

Me gustan tus senos, tu cintura y tus pies. 

¿Puede el mundo ser otro mundo desde que me besaste la piel?

La caminatas con tu mano en mi mano,

Y el cielo y el ocaso observando nuestros pasos. 

¡Que hermoso es reír y ver tu sonrisa en el lago! 

¡Que bello es vivir a tu lado!

Sentir el respiro profundo de tu cuerpo.

Sentir tu piel en mi piel, y fundirnos en una misma piel.

Sentir que estando tu en mi vida, lo tengo todo. 

Por último, mi amada, quiero vivir una vida sin fin a tu lado. 

¡Y que las chicharras, los mosquitos, el cielo y tú en medio, no deje de aparecer! 


Te amo.



El Dios Uribe

El Dios Uribe. Es el que habla por el diario el País. Por consiguiente, este señor se ha convertido en una figura tan representativa que los diarios no dicen nada, si no que Uribe los utiliza para hablar con sus propias palabras. Cómo se ilustra en el artículo "Álvaro Uribe lanzó dura crítica a Reforma a la Salud: “Pretende llevarnos a centros de salud del Estado, sometidos a politiquería”(S.p, 2023) Uribe usa al diario, y en sus palabras citadas, cubren casi la totalidad del diario en el inicio. Por otra parte, imágenes como la 1 y la 2 dónde aparecen los retratos de Uribe, lo muestran como una autoridad y poseedor del conocimiento. 

¿Cómo pueden haber tantos retratos en una sola nota periodística? Hasta que punto puede caer este diario en el amarillismo. Aunque en la actualidad los diarios son la respuesta al mercado y el capitalismo, ya son simples herramientas de los más poderosos. Nos venden imágenes, cosas y ya no informan nada. Lo que me causa tristeza, porque no sé que diario o persona no está contaminada por las corrientes de la ambición. La lucha por la supervivencia en ocasiones nos obliga a ser lo que otros quieren que seamos. 

En mi caso particular, como docente debo de hacer política para encontrar empleo en lo que estudie o encontrar un buen puesto. Sin embargo, no puedo ser contrario a mis creencias y sueños. Sueño que este país cambie, sueño en una sociedad diferente. Me gustaría ver un pais sin dirigentes ambiciosos que por busca de su bien común roben y roben a la sociedad, si no que por el contrario, tengan una visión y ambición para ver a su país crecer. 

Un país donde la gente vote a conciencia política y no por un puesto bien remunerado. Deseo un país en el cual está palabrería sea una realidad. Ay, deseo muchas cosas, tantas que podría estar todo el día enumerando. 

No obstante, y antes de finalizar esta reflexión, lo que más anhelo no son cosas si no es ese cambio de actitud, de pensamiento, que el mundo necesita. Por consecuente, es lo más difícil porque la terquedad y necedad ante nuestras creencias o viscitudes consiste en completamente arrogante. 

viernes, 1 de septiembre de 2023

Divagaciones

LA LIBERTAD

 

¿Cómo ser vida cuando todo está podrido?

Las aves ya no vuelan,

Los animales ya no corren,

Muertos en grandes prados desiertos.

¿Qué es libertad?

¡Dios mi libertad!

Una ilusión.

¿¡Qué es la libertad!?

Comer una arepa caliente,

Ir de viaje,

Comprar unos zapatos.

¡Dios mi libertad!

Rompe estás cadenas,

No son visibles, pero si están muy ligadas.

¡Oh Dios!

¡Oh Dios!

Que la libertad no sea la muerte.


Poema al cielo azul

POEMA AL CIELO AZUL

 

 

Las tardes se hacen eternas,

La larga espera,

El cielo nublado.

Mis piernas me tiemblan. 

Mi cara sudada,

Mis manos sudadas. 

Lloran silenciosamente,

Las lágrimas no caen, 

Los lamentos no existen. 

Solo estoy yo frente a un gran campo,

Quieto,

Impaciente,

Impenetrable.


Mis experiencia de vida

EN LAS MAÑANAS DE PENSAMIENTO

 

A lo largo de la vida me he encontrado con que la sociedad me obliga a hacer lo que ellos quieren que yo sea. Por tal motivo, me llego a cuestionar si soy realmente yo o por el contrario simplemente soy el reflejo de los otros. Somos comunidad, somos cultura como dice Ernesto Sábato. ¿Y que sí vivir es mirar al cielo, una y otra vez, y otra vez, todos los días; y mirar las mismas casas, ¿las mismas paredes? ¿O acaso esto no es morir lentamente bajo el yugo de los días, de las casas, y de los bares?

Yo no sé qué es vivir. En ocasiones simplemente es una ilusión de los otros en nosotros. En ocasiones simplemente somos una ilusión. ¿Qué vida es la que deseamos, bajo que necesidades, bajo que propósitos? ¿Serán estos puestos por nosotros mismos o impuestos por los demás?

Me gusta vivir bajo mis propios términos, pero no conozco mis propios términos. Soy una persona que vaga en una interminable marea que me inunda y ahoga.